domingo, 23 de septiembre de 2012

Buenas noches

Estación de Amberes (Bélgica)
Por un instante se creyó en una de esas estaciones belgas por las que tantas maletas arrastro tiempo atrás. Amberes, Lieja, Bruselas quizá. 

La lluvia en los tacones, la serenidad de la noche que se cuela entre las vigas de metal. 

Solo necesitó 386 kilómetros y 100 aviones de distancia para darse cuenta de que por fin había llegado a casa. 

Entonces dejó escapar su tren, respiró hondo y sonrió. 

En Twitter @CristinaELozano

1 comentario:

  1. Me gusta la nostalgia de las viejas estaciones de tren.... :-)

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